El verdadero costo del plástico en nuestro entorno
Cada botella desechable tarda cientos de años en degradarse y deja una huella imborrable en nuestra comunidad. Descubre cómo afecta a nuestras calles, áreas verdes y cuerpos de agua en Pesquería, y cómo el modelo REFILL transforma este ciclo para proteger el futuro de todos.

Microplásticos y el deterioro de nuestras áreas verdes
Con el paso del tiempo, las botellas de un solo uso abandonadas en parques y terrenos se fragmentan en diminutas partículas. La flora y la fauna absorben estos microplásticos, deteriorando el suelo fértil y transformando los espacios comunitarios donde solíamos convivir en paisajes visiblemente dañados. Cuidar nuestras áreas verdes comienza por evitar la generación de nuevos residuos plásticos.

Drenajes obstruidos e inundaciones en nuestras calles
En Pesquería y sus alrededores, las botellas de plástico arrastradas por el viento o la lluvia terminan bloqueando alcantarillas y ductos de drenaje pluvial. Esta acumulación genera inundaciones urbanas frecuentes, afectando vialidades, hogares y la seguridad de la comunidad. Al elegir rellenar tus envases, ayudas directamente a mantener nuestras calles despejadas y transitables.

De ríos y arroyos hacia mares y océanos limpios
Los desechos plásticos que no se gestionan en las ciudades viajan inevitablemente hacia ríos, mares y océanos, amenazando la vida marina y los ecosistemas costeros. Adoptar el hábito de rellenar en lugar de consumir botellas nuevas reduce drásticamente el flujo de basura plástica desde el origen, permitiendo que recuperemos ríos limpios, costas sanas y comunidades sostenibles.